Retos atemporales

He decidido que quiero leer la serie Mundodisco completa, en total son 41 libros y realmente espero poder leerlos todos porque son tan divertidos y Terry Pratchett es (era) un gran escritor. También llevo apuntada desde hace unos años al reto "1001 libros que hay que leer antes de morir" y sé que no alcanzaré a leerlos todos, hay también algunos que no me llaman la atención pero creo que será entretenido ver hasta donde puedo llegar.

Y como amante de la ciencia ficción, desde hace algunos años he querido leer las novelas galardonadas con el Premio Hugo, así que poco a poco iré leyéndolas.

Este espacio servirá para ir marcando los que he leído en cada uno de los retos, exceptuando el de los 1001 libros pues ese ya tiene su entrada aparte, en el título está el enlace respectivo.

1001 libros que hay que leer antes de morir (50 leídos)

Mundodisco (5 leídos)

1 El color de la magia
2 La luz fantástica
3 Ritos iguales

4 Mort
5 Rechicero
6 Brujerías
7 Pirómides
8 ¡Guardias! ¿Guardias?
9 Fausto Eric
10 Imágenes en acción
11 El segador
12 Brujas de viaje
13 Dioses menores
14 Lores y damas
15 Hombres de armas
16 Soul music
17 Tiempos interesantes
18 Mascarada
19 Pies de barro
20 Papá Puerco
21 ¡Voto a bríos!
22 El país del fin del mundo
23 Carpe jugulum
24 El quinto elefante
25 La verdad
26 El ladrón de tiempo
27 El Último Héroe
28 El asombroso Mauricio y sus roedores sabios
29 Ronda de noche
30 Los pequeños hombres libres
31 Regimiento Monstruoso
32 Un sombrero de cielo
33 Cartas en el asunto
34 ¡Zas!
35 La corona de hielo
36 Dinero a mansalva
37 Los académicos invisibles
38 Me vestiré de medianoche
39 Snuff
40 A todo vapor
41 The Shepherd's Crown

Reto Hugo 
(12 leídos)
2017: The obelisk gate, N.K. Jemisin
2016: The fifth season, N.K. Jemisin
2015: El problema de los tres cuerpos, Liu Cixin
2014: Justicia Auxiliar, Ann Leckie
2013: Redshirts, de John Scalzi
2012: Entre Extraños, de Jo Walton
2011: El apagón, de Connie Willis
2010: Ex-aequo: 
           La ciudad y la ciudad, de China Miéville
           La chica mecánica, de Paolo Bacigalupi
2009: El libro del cementerio, de Neil Gaiman
2008: El sindicato de policía yiddish, de Michael Chabon
2007: Al final del arco iris, de Vernor Vinge
2006: Spin, de Robert Charles Wilson
2005: Jonathan Strange y el señor Norrell, de Susanna Clarke
2004: Paladín de almas, de Lois McMaster Bujold
2003: Homínidos, de Robert J. Sawyer
2002: American Gods, de Neil Gaiman
2001: Harry Potter y el cáliz de fuego, de J.K. Rowling
2000: Un abismo en el cielo, de Vernor Vinge
1999: Por no mencionar al perro, de Connie Willis
1998: Paz interminable, de Joe Haldeman
1997: Marte azul, de Kim Stanley Robinson
1996: La era del diamante, de Neal Stephenson
1995: Danza de espejos, de Lois McMaster Bujold
1994: Marte verde, de Kim Stanley Robinson
1993: Ex-aequo:
           Un fuego sobre el abismo, de Vernor Vinge
           El libro del día del juicio final, de Connie Willis
1992: Barrayar, de Lois McMaster Bujold
1991: El juego de los Vor, de Lois McMaster Bujold
1990: Hyperion, de Dan Simmons
1989: Cyteen, de C. J. Cherryh
1988: La rebelión de los pupilos, de David Brin
1987: La voz de los muertos, de Orson Scott Card
1986: El juego de Ender, de Orson Scott Card
1985: Neuromante, de William Gibson
1984: Marea estelar, de David Brin
1983: Los límites de la Fundación, de Isaac Asimov
1982: La estación Downbelow, de C. J. Cherryh
1981: La reina de la nieve, de Joan D. Vinge
1980: Fuentes del paraíso, de Arthur C. Clarke
1979: Serpiente del sueño, de Vonda McIntyre
1978: Pórtico, de Frederik Pohl
1977: La estación del crepúsculo, de Kate Wilhelm
1976: La guerra interminable, de Joe Haldeman
1975: Los desposeídos, de Ursula K. Le Guin
1974: Cita con Rama, de Arthur C. Clarke
1973: Los propios dioses, de Isaac Asimov
1972: A vuestros cuerpos dispersos, de Phillip José Farmer
1971: Mundo Anillo, de Larry Niven
1970: La mano izquierda de la oscuridad, de Ursula K. Le Guin
1969: Todos sobre Zanzíbar, de John Brunner
1968: El señor de la Luz, de Roger Zelazny
1967: La luna es una cruel amante, de Robert A. Heinlein
1966: 
Ex-aequo: 
           Tú, el inmortal, de Roger Zelazny
           Dune, de Frank Herbert
1965: El planeta errante, de Fritz Leiber
1964: Estación de tránsito, de Clifford D. Simak - RESEÑA
1963: El hombre en el castillo, de Philip K. Dick
1962: Forastero en tierra extraña, de Robert A. Heinlein
1961: Cántico por Leibowitz, de Walter M. Miller
1960: Tropas del espacio, de Robert A. Heinlein
1959: Un caso de conciencia, de James Blish
1958: El gran tiempo, de Fritz Leiber
1956: Estrella doble, de Robert A. Heinlein
1955: La máquina de la eternidad, de Mark Clifton y Frank Riley
1954: Fahrenheit 451, de Ray Bradbury
1953: El hombre demolido, de Alfred Bester
1951: El granjero de las estrellas, de Robert A. Heinlein
1951: El mulo, de Isaac Asimov

Premio Hugo a la mejor novela corta: (Acá sólo colocaré los que he leído o me llaman la atención)

2017: Every heart a doorway, Seanan McGuire
2016: Binti, Nnedi Okorafor
2014: Equoid, Charless Stross
2013: El alma del emperador, Brandon Sanderson
2011: El ciclo de vida de los objetos de Software, Ted Chiang
2003: Coraline, Neil Gaiman
1997: Sangre de Dragón, George R.R. Martin
1996: Rebelión en la granja, George Orwell (Premio retrospectivo)
1983: Almas, Joanna Russ
1975: Una canción para Lya, George R.R. Martin
1973: El nombre del mundo es bosque, Ursula K. Le Guin
1969: Alas Nocturnas, Robert Silverberg


Retos 2015

2015

Lecturas 2015 (Completado)

Libros musicales (Completado)

Desafío curioso (Completado)

Literigatos (Completado)

English books (Completado)

El bloguero recomienda (Completado)

Trotalibros (No completado)

Popsugar Reading Challenge (No completado)

Reseña: Siempre hemos vivido en el castillo (Shirley Jackson)

Título: Siempre hemos vivido en el castillo
Título original: We have always lived in the castle
Autor: Shirley Jackson
Páginas: 224
Editorial: Minúscula
Año: 1962
«Me llamo Mary Katherine Blackwood. Tengo dieciocho años y vivo con mi hermana Constance. A menudo pienso que con un poco de suerte podría haber sido una mujer lobo, porque mis dedos medio y anular son igual de largos, pero he tenido que contentarme con lo que soy. No me gusta lavarme, ni los perros, ni el ruido. Me gusta mi hermana Constance, y Ricardo Plantagenet, y la Amanita phalloides, la oronja mortal. El resto de mi familia ha muerto.» Con estas palabras se presenta Merricat, la protagonista de Siempre hemos vivido en el castillo, que lleva una vida solitaria en una gran casa apartada del pueblo. Allí pasa las horas recluida con su bella hermana mayor y su anciano tío Julian, que va en silla de ruedas y escribe y reescribe sus memorias. La buena cocina, la jardinería y el gato Jonas concentran la atención de las jóvenes. En el hogar de los Blackwood los días discurrirían apacibles si no fuera porque los otros miembros de la familia murieron envenenados allí mismo, en el comedor, seis años atrás.

Me encanta que me recomienden libros y claro, me gusta más cuando al leerlos me gustan y aún más cuando esos libros llegan a convertirse en grandes joyas para mí. Justo esto último me ha pasado con Siempre hemos vivido en el castillo, un cuento gótico, mágico e inquietante que se ha convertido en una de mis mejores lecturas del año.

La historia está ambientada en Nueva Inglaterra, específicamente en la mansión de los Blackwood, donde Merricat vive con su hermana Constance y su tío Julian. Hace varios años sucedió una tragedia en la que murió el resto de la familia, Constance ha cargado con la culpa de lo sucedido aunque la policía nunca encontró suficientes pruebas para llevarla a la cárcel. A pesar de eso, los tres miembros restantes viven recluidos en la mansión a causa de la horrible gente del pueblo que no los quiere y cada vez que ven a Merricat cuando baja por comida, susurran y la molestan y le dejan bien claro que el pueblo estaría mejor sin ella y su familia. Aunque no es que las hermanas no salgan a causa de la gente del pueblo, ellas se han acostumbrado a la libertad que les proporciona vivir en una casa grande con amplios espacios al aire libre. En especial Merricat, que es una niña salvaje que le encanta vagar por el campo con su gato Jonas, sembrar tesoros, leer y soñar que vive en la Luna.

Me han gustado mucho sus personajes, pero la que más, ha sido Merricat, desde la primera frase supe que era especial y a lo largo de la novela fui confirmando ese sentimiento porque es realmente uno de los mejores personajes de los que he tenido el placer de leer. Puede que a algunos no les guste, es de ese tipo de personaje que lo amas o le odias, supongo que a causa de su forma de ser, pues es bastante inestable y es algo que se descubre desde el inicio pero te das cuenta de lo grande de su locura mientras sigues leyendo. Pero a mí me ha parecido maravillosa. Ella es única, ve el mundo de una manera completamente distinta, tiene un toque de ingenuidad pero destacan más sus pensamientos oscuros que incluso pueden llegar a lo perverso y cruel y también fascinante. Ella no busca un cambio en su mundo, es más, lo teme y hará todo lo posible por dejar las cosas tal como le gustan y deben estar.

También su hermana Constance me ha parecido un personaje muy especial, ella tiene 28 años y es la encargada del orden en la casa, la comida y cuida al anciano tío Julian que desde el incidente en que murió el resto de la familia quedó tetrapléjico. Es todo lo contrario a Merricat, desde la tragedia ha vivido muy retraída del mundo pero es feliz así, cocinando, leyendo y cuidando de su hermana y de su tío, quién es otro personaje al que no se le puede dejar de tomar cariño, él está muy marcado tanto física como mentalmente y hay muchas escenas bastante fuertes que surgen a causa de su difícil situación.

Hay otros personajes pero no tienen mucha importancia, a excepción de Charles que tienen un papel en ciertos cambios que se dan y luego están los vecinos que como dije antes, son unos seres horribles a los que me daban ganas de colgar cada vez que aparecían y es que me niego a creer que haya personas más desagradables que esas.

Para terminar, es una novela bastante corta, los diálogos sencillos pero llenos de significado, también es muy sorprendente la manera y el momento en que te enteras quién envenenó a la familia seis años atrás, era algo que yo al menos sospechaba pero lo que me gustó y sorprendió fue el momento en que la autora decide revelarlo y la forma en que lo hace me puso los pelos de punta. Es una historia muy bonita, llena de amor y muy bien contada, sus personajes son maravillosos, la narración, si bien no es única, llega a ser especial por la habilidad de la autora al contar la historia y cómo de una situación que puede llegar a ser real, logra crear algo que sólo puedo definir como magia.

Puntuación:

Por último, he decidido colocar unas de mis frases favoritas de la novela, pues creo que si las leen, les dará incluso más ganas de leer el libro.

«—¿Qué lees querida? Qué bonita imagen, la de una mujer con un libro.
—Estoy leyendo El arte de cocinar, tío Julián.
—Excelente.»
«Me habría gustado llegar al colmado una mañana y verlos a todos, incluso a los Elbert y a los niños, agonizando en el suelo entre gritos de dolor. Entonces yo misma me serviría los productos [...] esquivando los cuerpos agarraría de los estantes todo lo que me apeteciera».
“Yo nunca me volvía; ya tenía bastante con saber que estaban a mis espaldas como para encima mirar sus insípidas caras grises y sus ojos llenos de odio. Desearía que estuvierais todos muertos, pensé, y me sentí tentada de decirlo en voz alta”
«Mi madre, que fue la primera gata, me contó lo siguiente», y yo acercaba la cabeza a Jonas y escuchaba.
“Hasta ahora, el tejado siempre nos había protegido del cielo, pero no me pareció que allá arriba hubiera nada ante lo que fuéramos vulnerables, y mi mente se refugió pensando en criaturas aladas silenciosas que salían de entre los árboles para observarnos”
«Merricat, dijo Constance, ¿una taza de té querrás?
Merricat, dijo Constance, ¿quieres ir a dormir?
Oh, no, dijo Merricat, me envenenarás».